Convite: Hay ancianos en riesgo de morir por soledad y desnutrición

La pensión es menos de $1 al mes

Foto cortesía: El Comercio Perú

La muerte de los hermanos Sandoval, sucedida la semana pasada en Puente Hierro, en Caracas, presuntamente provocada por un grave estado de desnutrición, fijó la mirada de los venezolanos en lo que ha venido denunciando la Asociación Civil Convite desde hace poco más de dos años. Su director general, Luis Francisco Cabezas, aseguró que “la situación de los adultos mayores en Venezuela, previa al COVID-19, ya estaba bastante comprometida”.

Silvia y Rafael Sandoval, 72 y 73 años de edad, respectivamente, eran hermanos que vivían solos en un inmueble ubicado en el municipio Libertador. Sus vecinos declararon a la prensa que nunca se les conoció familiares y que vivían de lo poco que podían comprar con lo que devengaban de la pensión o lo que por caridad les regalaban. Fueron hallados muertos por los Bomberos de Caracas, el pasado lunes 26 de octubre, tras no responder a los llamados durante más de una semana de quienes convivían en el mismo edificio.

“Es muy probable que haya muchos otros casos como el de los hermanos Sandoval, que murieron por inanición, simplemente que al ser en las regiones tienen mucha menos cobertura. Tenemos que tener en cuenta que el progresivo cierre de medios de comunicación, provoca una menor cobertura de hechos como este, pero no nos queda la menor duda de que puedan estar ocurriendo en otras ciudades del país”, sentenció Cabezas.

Indicó que en Convite están recibiendo todas las denuncias sobre la situación de adultos mayores en estado de riesgo en los distintos estados del país y que a través el trabajo mancomunado con otras organizaciones de carácter social están haciendo lo posible por dar respuesta a estos casos, así evitar la muerte de estos ancianos y tratar de mejorar sus condiciones de vida.

“Nos llegan reportes casi que semanalmente de personas que nos piden que vayamos a visitarlas para monitorear su situación. Desde el anuncio de este lamentable caso comenzaron a llover otros en diversos estados del país. Uno de los casos es en el estado Lara que, gracias al trabajo de otra organización aliada en la entidad, logramos que esos ancianos fueran atendidos en Yaritagua, pero dada su gravedad es probable que sean trasladados a Barquisimeto”, agregó Cabezas.  

Cabezas resaltó que al menos 800.000 adultos mayores viven solos en Venezuela. “A través de estudios hemos determinado que alrededor de 800.000 adultos mayores están viviendo solos y a eso hay que sumarle que muchos de ellos dependían de las remesas de los hijos, nietos o sobrinos desde otras partes del mundo, y es muy probable que esa remesa dejó de entrar por la misma situación compleja del COVID”.

La pandemia ha causado estragos en la economía mundial, empresas han tenido que cerrar sus puertas por la baja facturación, provocada por el confinamiento obligatorio como principal medida de prevención. De acuerdo con cifras de la Agencia para la Organización de Naciones Unidas para los refugiados (ACNUR), más de 4,7 millones de venezolanos se encuentran en calidad de refugiados o migrantes en otros países del mundo, muchas veces en condiciones extremas o ilegales, lo que se vio aún más afectado con la llegada del coronavirus y dificultó que estas personas mantuvieran el envío de remesas a familiares en Venezuela.  

“Esas personas tal vez no la están pasando muy bien o están produciendo lo suficiente para seguir enviando esa remesa que se convertían en el salvavidas de los adultos mayores”, dijo Cabezas. “Veníamos denunciando desde 2018 que los adultos mayores son uno de los eslabones más frágiles de la emergencia humanitaria compleja por que la que atraviesa el país, por lo que se requería tomar medidas urgentes. Con la llegada del COVID, que es una emergencia dentro de otra, lo porque hace es aumentar esas limitaciones”.

Vejez deteriorada

El director general de Convite resaltó que en la más reciente presentación del “Informe de victimización: vejez en riesgo. Muertes violentas de Personas Mayores en Venezuela 2019”, hecho por la organización, se evidenció un incremento en la muerte de ancianos y adultos mayores por suicidio, problemas asociados a la salud mental y el aumento de la violencia intrafamiliar por el confinamiento.  

“Hemos visto el incremento de los suicidios en las personas mayores, una evidencia palpable hacia el deterioro de la salud mental, asociado a la pérdida de los hijos, del soporte familiar o el poder adquisitivo. Estamos hablando de personas que seguramente han perdido todas sus prestaciones sociales producto de la hiperinflación, lo que hace que su salud emocional se vea afectada”.

Rechazó la falta de acción de parte del Estado venezolano ante la situación por la que atraviesa este sector de la población que depende de una pensión valorada en menos de 1 dólar al mes. “Hay una enorme cantidad de personas que dependen fundamentalmente de la caja CLAP, una caja que trae arroz y pasta, en ocasiones un aceite y un azúcar, y que tiene una pensión de 0,88 dólares. Son personas que están en evidente situación de riesgo nutricional y sobre todo aquellos que viven solos”.

 “El COVID también agravó las situaciones de violencia intrafamiliar por el confinamiento. También debemos sumarle que hubo muchas medidas discriminatorias hacia las personas mayores, que pretendían limitarle la circulación. Cuando para muchos adultos mayores el ´quédate en casa no era una opción´, porque o salían a hacer mercado o se morían de hambre. Muchos inclusos trabajan en la economía informal, otros perdieron sus empleos por no poder salir de casa, porque la pensión equivale a 0,88 dólares, la situación es dramática y tiende a agravarse”.

Vía: Hispano Post

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